Presentación

“Manipula el que desea vencer a otras personas sin preocuparse de convencerlas. Si me convences de algo con razones, no me dominas, no te elevas sobre mí y me humillas; ambos quedamos unidos bajo la luz de la verdad. Aceptar una razón porque la veo como válida no me empequeñece y rebaja; al contrario, me dignifica, ya que perfecciono mi conocimiento de la realidad. En cambio, si me adhiero a lo que dices sin tener razones para ello, me veo reducido a una condición gregaria, entro en el grupo de quienes no piensan ni deciden por su cuenta sino actúan al dictado de otros.”

Alfonso López Quintás
Catedrático emérito de Filosofía
Universidad Complutense (Madrid),
Miembro de la Real Academia Española
de Ciencias Morales y Política

Respuesta pública a mis críticos, a su sectarismo y a sus difamaciones, es una obra preparada para la defensa de la sana doctrina, como para responder a los diversos rumores que giran en torno a su servidor. Se dice que nunca he obedecido el evangelio de Cristo, o que fui bautizado en una secta. También se afirma la excomunión de hermanos en Cristo con un testimonio probado. Se dice que mi relación y obra con la hermandad es peligrosa. Y, últimamente, se me ha estado acusando falsamente de estafador y solapador. ¿Son tales afirmaciones verdaderas? ¿Se sostienen a la luz de la Palabra de Dios? ¿No se trata de calumnias, al ser confrontadas con evidencias verificables? En las respuestas que estaré presentando, no solamente daré respuestas bíblicas a dichas interrogantes, también mostraré evidencias de cada una de mis declaraciones, así como de la falsedad de mis acusadores. También diversos obreros del Señor expondrán el sectarismo de quienes se han encargado de dar fuerza a ese partido irracional “anti Luévano”.

El presente sitio es uno de los más difíciles que me ha tocado escribir. Esta dificultad no radica en la complejidad del tema, sino en el contexto y fondo del mismo. El conflicto entre hermanos en la fe no es nada alentador, ni tampoco es agradable. Jamás ha sido mi intención la de estar casando a mis hermanos en Cristo, para exponerles y desprestigiar sus personas ante el público. Sin embargo, y en vista de las acciones que ellos han estado tomando en mi contra, de una forma sumamente carnal, es que no me dejan otra alternativa, sino la de exponer la realidad de los hechos. Mis hermanos en Cristo expuestos en este sitio, se oponen a un servidor por causa de su falta de entendimiento con respecto a lo que es la iglesia de Cristo, como a lo que el hombre necesita saber y hacer para ser salvo. Otros, tienen motivaciones sumamente oscuras que, siendo objetivos y justos será fácil identificar su error. En vista de lo anterior, me he visto motivado también a presentar este trabajo, a causa de los efectos doctrinales; no solamente en mis críticos, sino también en aquellos que creen como ellos o en aquellos que reciben sus palabras. Así pues, esta obra no es efecto de un problema personal, sino el resultado de una defensa legítima que todo Cristiano tiene derecho a presentar, cuando alguno o varios atentan contra su integridad espiritual y moral. Y digo, moral, porque ahora se han agregado otros para atacar, no una cuestión doctrinal, sino de carácter moral.

Esta es, pues, una respuesta pública, porque las acusaciones y calumnias han sido efectuadas por mis críticos; no en el terreno de lo privado, sino en público, involucrando no solo individuos en su proceder, sino aún congregaciones completas, así como a quienes no son cristianos. Algunos, incluso, están llevando sus acusaciones a las diversas plataformas sociales. Desde luego, el fin es que nuestros hermanos involucrados se arrepientan, abandonen sus doctrinas equivocadas y desistan de su agenda contenciosa y calumniosa en contra de su servidor, y de otros hermanos.

“Contra los que me acusan, esta es mi defensa”

1 Corintios 9:3

Lorenzo Luévano Salas.

Predicador de Cristo.